viernes, 21 de mayo de 2010

CONTEXTO HISTÓRICO DEL PUENTE DE BOYACÁ

LA BATALLA DE BOYACÁ



La Batalla de Boyacá fue la batalla decisiva que garantizaría el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada y una de las batallas más importantes de la guerra de independencia de América del Sur.

La "Batalla de Boyacá" fue la culminación de 77 días de la campaña iniciada por Simón Bolívar para liberar el Virreinato de Nueva Granada. Tras el aplazamiento de la guerra en Venezuela por la época de lluvias Bolívar salió de Angostura, entonces capital de la República de Venezuela, hacia los llanos de Apure y después a los de Casanare sumando a sus dos divisiones la del general Santander y después invadió el territorio de la antigua provincia de Tunja. Barreiro tras ser vencido en Pantano de Vargas intentaba llegar a Bogotá y unir fuerzas con el virrey Juan de Sámano por la vía de Boyacá.

La Batalla tuvo lugar el sábado 7 de agosto de 1819. A las diez de la mañana Bolívar dio la orden de impedir el paso de los realistas por el puente del río Teatinos, sitio de encuentro del camino de Samacá (utilizado por los realistas) y el camino real. A las dos de la tarde los republicanos, liderados por el capitán Diego Ibarra, descienden y sorprenden a la vanguardia realista. En tanto el general Santander se enfrentaba con sus tropas a la retaguardia realista. Bien pronto se unió el grueso de las tropas realistas de Barreiro para enfrentarse a la retaguardia del general José Antonio Anzoátegui.

Hacia las tres de la tarde los combates entre las dos fuerzas militares estaban en todo su apogeo, pero los realistas tenían la desventaja de estar divididos en dos frentes. El coronel Juan José Rondón hizo un fuerte contraataque con los lanceros llaneros y consiguió que los realistas retrocedieran en desorden. Mientras, la tropa del Casanare al mando de José María Ruiz pudo ubicarse a las espaldas de la vanguardia realista, el general Santander lanzó sobre el puente a los batallones Cazadores y Primeros de Línea al mando de los coroneles Joaquín París Ricaurte y Antonio Obando. A estas alturas la batalla estaba completamente a favor de los independentistas y, aunque Barreiro trató de recuperarse, no le quedó otro camino que rendirse, dando por terminado el histórico momento a las 4 de la tarde.

El virrey Juan de Sámano fue informado en Bogotá por un mensajero secreto de la derrota realista y pudo escapar a tiempo.






HISTORIA DEL PUENTE BOYACÁ

El Puente de Boyacá no es sólo una pequeña estructura arquitectónica que atraviesa un riachuelo, es la pieza de un inmenso campo conformado por monumentos, cerros y sobretodo hechos históricos que concluyeron con la victoria patriota.

Para entender lo que representa este lugar es necesario remontarse al 7 de Agosto de 1819, cuando cerca de Tunja sobre el río Teatinos, el ejército de los Realistas liderado por el español José María Barreiro y el ejército Patriota comandado por el general Simón Bolívar, dieron inicio a la histórica Batalla de Boyacá, hecho que desencadenó la independencia de la Nueva Granada. Sí, ese tranquilo y pacífico lugar que irradia cierta paz, fue en aquella época el escenario de una de las más importantes batallas de Colombia, en definitiva, un campo de guerra.

Todo comenzó el cuatro de agosto de 1819 cuando Simón Bolívar después de la batalla del Pantano de Vargas en Paipa, hizo una hábil maniobra con sus tropas en la noche, tomándose a Tunja y cortándole paso al avance del ejército del español Juan María Barreiro, el cual pretendía hacer conexión con los refuerzos de Santa Fe (Bogotá). El comandante realista, al verse sorprendido, se dirigió a la capital por el camino de Motavita, pero Bolívar salió a impedirle su marcha en el Puente de Boyacá. Allí, a las dos de la tarde, se encontraron los dos ejércitos.

Fue una lucha que se prolongó por dos horas y dio la victoria a las fuerzas del Libertador. Los realistas, al verse vencidos, cedieron en el ataque y emprendieron la retirada. En poder del ejército patriota cayó la mayoría de los integrantes de la comandancia realista, alrededor de 1.600 soldados con sus armas y todo el material de guerra. Murieron 200 soldados realistas y 13 patriotas. Entre los oficiales que pudieron escapar, dos de ellos corrieron a llevar la noticia a Santa Fe.

Desde ese momento el Puente de Boyacá, ese lugar frío e inmensamente pacífico, se convirtió en un lugar histórico, un monumento que aunque pequeño en dimensión es diariamente visitado por cientos de turistas, que lo cruzan con el corazón lleno de patriotismo o simplemente por curiosidad.